N° 5
MAXIMO PEDRAZA, ARTISTA TUCUMANO
DESAYUNO ALEATORIO: SANDWICH, MEDIALUNA O TOSTADA
FANTASTIC MAN Y BUTT, ENTREVISTA A GERT JONKERS
TURISTA, FOTOS DE VACACIONES EN EL NORTE ARGENTINO
GATOS NOTAS, ANOTACIONES SOBRE LA HISTORIA DE LOS FELINOS
CONTRIBUIDORES: MELINA DORFMAN, JULIAN GATTO, GERT JONKERS, JUAN MORALEJO, AMALIA SATO, MAXIMO TUJA
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FANTASTIC MAN Y BUTT, ENTREVISTA A GERT JONKERS.
POR JUAN IGNACIO MORALEJO Y JULIAN GATTO
¿Por qué viniste a Buenos Aires?
Vine de vacaciones. Un amigo me invitó porque se compró una casa acá hace dos años y siempre me está diciendo cuánto ama ésta ciudad y lo cómodo que se siente. Pero yo no tenía ningún tipo de expectativas. Es una ciudad hermosa pero a veces parece que estás en Nueva York y todo luce un poco norteamericano. Pero bueno... Esto es América también. Lo gracioso es que antes de venir leí un poco sobre Argentina y decía que había estado mucho tiempo orientada a lo europeo. Y sí, también es sorprendente estar caminando y que de repente parece una ciudad de Europa. Pero ahora nos vamos a Salta una semana.
¿Nos contás un poco de tu vida?
Nací en el medio de Holanda en 1966. Mi padre era un cura, protestante por supuesto, sino no hubiese podido tener hijos. Mi madre era una lingüista. Yo soy el menor de seis hermanos. Quería ser arquitecto, pero lo que más quería a los 16 años era irme a Amsterdam, pero no se podía estudiar arquitectura en Amsterdam. Es decir, podía, pero no en una escuela muy buena. Entonces fui, pero a estudiar Lengua. No me gustó mucho así que me convertí en un cantante. Fui un cantante pop por siete años. Tocaba el piano, la guitarra y la armónica.
¿Tenías una banda?
Sí, al principio nos llamábamos The Landlords, usábamos pelucas y trajes de terciopelo. Y después nos convertimos en una banda country y empezamos a usar sombreros de cowboy, botas de cowboy...
¿Les interesaba ese tipo de música o lo que querían era usar ropa extravagante y cambiar de vestuario?
No. Estaba honestamente interesado en la música country. Pero eso fue cuando el tecno empezó y todo el furor de la música house. Y no podíamos empezar todo de nuevo. Yo tenía una formación de música tradicional y cuando comenzó todo eso intenté modernizarme pero no pude. Quise escribir estructuras musicales tradicionales en un sintetizador... Sonaba mal, como lo primero de Duran Duran o de los Pet Shop Boys. Así es como ellos deben haber empezado probablemente.
¿Y te deprimiste por eso?
No. Bueno... siempre estaba deprimido. Es que como músico, siempre estaba buscando deprimirme porque eso me inspiraba a componer canciones tristes. Mirar por la ventana... buscando inspiración... Entonces me convertí en un fotógrafo, pero después dejé de sacar fotos. Y comencé con el periodismo, escri- biendo. Sigo haciendo eso.
¿Y ese fue el comienzo de las revistas propias?
Eso vino un poco más tarde. Trabajé para la revista semanal de un diario holandés y al poco tiempo me pidieron que sea el editor de una revista de tendencias llamada Boulevard. Una especie de The Face o i-D pero holandesa. Ahí contraté a Jop Van Bennekom como director de arte. Yo sabía que Jop hacia la revista Re- y esa publicación me gustaba mucho. Pero los dos odiamos trabajar en Boulevard. Jop duró un año y yo dos. Es que era una revista muy comercial, muy mainstream. A veces venía con un lápiz labial de regalo y había que hacer que eso luciera divertido. Muy aburrido... Y empecé a escribir para un diario nuevamente, pero seguí en contacto con Jop y siempre hablábamos de hacer una revista gay. Es que nos quejábamos de las existentes y de que no nos representaban. Es que el mundo homosexual parecía tan aburrido, el costado subversivo no estaba siendo mostrado en los medios. En cambio era todo sobre el orgullo gay, el casamiento gay, la adopción gay, las vacaciones gays, el consumo gay: parecía que ser gay servía sólo para ser un buen target para los publicistas que te quieren vender un nuevo desodorante. Queríamos hacer una revista que fuese interesante y sexy, con entrevistas a gente real, sin vergüenza y sin culpas. Y todo el tiempo veíamos cosas que nos parecían interesantes y sexys, entonces debíamos ser paces poner todo eso en una revista. Adem·s había muchas capaces de poner todo eso en una revista. Además había muchas mentiras sobre el sexo, nadie hablaba de lo malo que a veces puede ser coger. Y empezamos Butt en el 2001.
Hacen 3 o 4 números por año y ya van por el 18. ¿Tenían expectativas de longevidad cuando empezaron?
No.
¿Cómo la financiaban al principio? Ahora tienen publicidades de Dior, Gucci, Helmut Lang, etc.
La publicidad al principio eran algunos comercios de Holanda, una galería y un bar a los que íbamos siempre.
Pero empezaron bastante alto: Bernhard Willhelm en la tapa, fotografiado por Wolfgang Tillmans.
Es que si bien no teníamos expectativas de continuidad, nos tomamos con mucha seriedad hacer la revista. Sólo podíamos imprimir 700 números al principio. Y pensábamos que íbamos a tener que regalar 100 a nuestros amigos y quedarnos con los 600 restantes que nadie iba a querer.
¿Y ahora cuántos imprimen?
Ahora son 12.000.
¿Tienen una oficina?
Hay una oficina, pero somos sólo Jop y yo.
¿Y cómo fue que consiguieron a Bernhard y Wolfgang para ese primer número?
Fue todo por coincidencias. Conocíamos a Bernhard un poco y le contamos del proyecto y nos dijo: "¿Una revista sexy? Está bien... pero sólo voy a posar si consiguen que un fotógrafo sexy haga las fotos". Y dijimos ok. Pero pensábamos: "¿Qué buen fotógrafo es sexy?". Y se nos ocurrió Wolfgang Tillmans. No lo conocíamos personalmente pero yo tenía su número de fax, de los tiempos en que trabajaba en esa revista del diario. Entonces le mandé un fax contándole la idea. Unos días después lo llamé para ver si había llegado el fax y me dijo: "¡Sí, me encantaría sacar las fotos! Me gustaría mucho conocer a Bernhard." Creo que aceptó porque los dos son alemanes y porque vienen de la misma generación. Y ni siquiera le pedimos que Bernhard se desnudara para las fotos, simplemente le dijimos que haga lo que quisiera. Si quería que fuesen retratos o fotos en un centro comercial... cualquier cosa. Aunque sí le dijimos que estaría bueno que fuesen fotos sexys. Y un poco en chiste nos dijo: "Voy a hacer que se desnude". Luego las fotos de Bernhard causaron bastante revuelo en el mundo de la moda.
Pero en los siguientes números de la revista ninguno de los otros diseñadores se desnudó.
Marc Jacobs no se sacó la ropa. Helmut Lang tampoco. Jeremy Scott estuvo en el segundo número. Está desnudo en un baño de espuma pero no se le ve el pito, aunque sí se le ven las bolas. Pero después la gente nos decía: "Uh ¿quién será el próximo diseñador de modas desnudo?" Pero ese nunca fue el concepto de la revista. Porque además ¿a qué otros diseñadores de moda queríamos ver desnudos?... Christian Lacroix no se va a sacar la ropa y tampoco se lo vamos a pedir. A Karl Lagerfeld tampoco.
Queríamos hacer algo estimulante para nosotros porque sino podés hacer "diseñadores de moda desnudos" para siempre y sería sólo eso.
La lista de fotógrafos estrella con quienes trabajan ya son parte de la iden- tidad de Butt. Aparte de Tillmans, suelen estar Ryan McGinley, Marcelo Krasilcic, Bruce La Bruce, Terry Richardson...
Terry no es gay, pero es que él trasciende lo gay o lo hétero. Se ríe mucho y hace que el sexo sea divertido. Nos sorprende que haya tantos héterosexuales que consuman la revista, que no se sientan excluídos.
Y la editorial Taschen editó hace poco el libro de Butt.
Sí. Es que 17 números después de hacer la revista, nos dimos cuenta de que se había convertido en algo más, en una especie de estudio antropológico sobre cietos gays de la primera parte del siglo siglo XXI. Creo que la revista le dio una plataforma a ciertos homosexuales que no estaban siendo representados en los medios. Y bueno... además cumplimos cinco años con Butt y nos pareció un buen momento para tener un libro. Independientemente de la homosexualidad, son un montón de entrevistas a personas interesantes. Estamos muy contentos con cómo quedó y está teniendo muchísimo éxito, se vendieron cantidades en la última Navidad.
Butt tiene un tinte un poco retro, con las páginas rosas y esa tipografía.
Nos gustan ciertas revistas de los años setentas, como Honcho, Interview o el fanzine Straight to Hell, que tenía mucho humor y simplicidad. Los tabloides británicos son también muy buenos para poner titulares.
Los títulos que ponen ustedes en las entrevistas son bastante particulares. ¿A quién se les ocurren?
*Algunos ejemplos: Michael Stipe, cantante pop puto no-gay colecciona sobrecitos de azúcar y fue desvirgado a los siete años / Matthias Herrmann, artista vienés, se pierde una cena especial con Yoko Ono para que le hagamos una entrevista exclusiva / Jonny Wooster, performer bastante intere- sante y puto profesional para fiestas en Londres, odia todo / Thomas Engel Hart, diseñador de ropa norteamericano no vegetariano que vive en París, le gusta que le peguen de vez en cuando y está casado con una lesbiana / Al Eingang, chupapijas que se chupa y se coge a sí mismo, organiza fiestas de masturbación destinadas a caridad.
Es que generalmente el artículo y las fotos son el esquema para hacer algún título ridículo. Nos sentamos en la computadora, Jop tipea algo, yo digo "Mmm, tal vez..." y agrego algo más. Es como si fuese poesía hecha por dos personas.
¿Alguna vez sintieron que Butt se extralimitó?
Sí. Una vez publicamos una entrevista a un empleado que limpiaba baños contando que le gustaba comer la mierda de otros en sus spaghettis porque le excitaba sentirse humillado. Y en otra
oportunidad un tipo nos mando una foto muy linda y para nada zarpada de su culo en la oficina; la publicamos y el pobre hombre casi pierde su trabajo.
Ahora además de Butt, están haciendo la revista Fantastic Man.
Fantastic Man es como una versión de Butt pero menos gay y más focalizada en la moda y el estilo. Es una revista sobre gente real, no es sobre un mundo de fantasías y ensueños, ni excesos de Photoshop o ficciones visuales. Cuando era jóven mi madre me dijo: "Ni te preocupes en mentir, porque la verdad es generalmente mucho más interesante". Entonces decidimos hacerla porque nos parece que las revistas de moda no son más sobre personas. Es un cliché decir que las revistas de moda son sólo publicidad, pero es verdad. Incluso cuando hay entrevistas a alguien es generalmente porque están para vender algo. Si una estrella pop está en la tapa es porque acaba de sacar un disco y no necesariamente porque sea alguien interesante.
También queremos demostrar que hay vida para los hombres elegantes mayores de 30 años. No haremos algo conservador pero sí un poco dandy. Ahora están por salir muchas revistas para hombres: "Vogue Man", "Another Man" "V Man", "GQ Style" y otras más. Pero la mayoría van a ser autos y mujeres con poca ropa, así que no nos preocupa demasiado.
Tal vez la competencia los obligue a todos a hacer mejores publicaciones.
Exactamente, eso beneficia a todos. De hecho todos en la moda se quejan de lo aburrida que es la ropa para hombres, siempre trajes. Tal vez con todas estas revistas se juegue un poco más, que sea más divertido el vestuario.
¿Cuánta preproducción tuvo Fantastic Man?
Casi un año tratando de definir el concepto y qué tipo de estética queríamos que tuviese. Ibamos cambiando mientras probábamos. A veces nos parecía que estaba quedando muy under o demasiado bizarra. Queremos hacer una revista super feliz sobre moda para hombres. También importa mucho el tipo de papel e impresión que usamos, que tenga una buena textura, bastante chic. Saldrá cuatro veces al año, una por estación. Recién vamos por el número cuatro.
¿Los sponsors tienen algún tipo de control sobre el contenido de la revista?
Un poco. Algunos dicen: "Bueno, si ponés alguno de nuestros productos tal vez pongamos publicidad". O quieren que mostremos su marca exactamente como ellos quieres que se vea. Pero si Dior pone mucha plata de publicidad sería tonto no usar su ropa en las producciones de moda. Además nos gusta Dior.
Pero con Butt ustedes mismos diseñan muchas de las publicidades. ¿Cómo hacen para que los sponsors acepten?
Al principio no era muy difícil porque eran marcas pequeñas. Muchas de esas marcas ni siquiera tenían avisos, entonces estaban contentos si nosotros nos encargábamos de diseñárselos. Pero con las marcas grandes es difícil, todavía intentamos con algunos. Les explicamos por qué creemos conveniente que nosotros nos encargemos de eso, y es porque pensamos que es mucho mejor cuando la publicidad se integra a la revista y no cuando parece un elemento externo.
Algunas personas acá los conocen por internet porque las revistas no llegan a los kioscos. ¿Vos usas mucho internet?
Sí. Googleo a morir. Cuatro o cinco horas por día.
¿Creés que si algo no está en internet no existe?
No... Sí. En realidad sí, me sorprende mucho cuando algo no
figura en internet.
¿Buscaste tu nombre en Google alguna vez?
Sí. Estoy ahí. Es fascinante y gracioso. Encontré muchas rese- ñas de las revistas que hacemos, en sitios italianos sobre todo. También hay una persona que se llama igual que yo, que es un experto nuclear... Pero está despareciendo lentamente de internet y yo le estoy ganando. Incluso me fijé si había fotos mías en el buscador de imágenes, pero aparecen unas ocho fotos de un tipo realmente feo y quiero dejar dicho acá que ése no soy yo.